martes, 29 de noviembre de 2011
Es indigno no ser un indignado
Muchas de las personas que vemos en las calles, defendiendo los intereses de poder de otros son solo personas que venden su propia dignidad, que tienen temor de manifestar su propia opinión y se escudan bajo el manto protector de otros, pero que en realidad viven en la sombra de alguien más poderoso sin la posibilidad de elegir que hacer con sus vidas, solo seguir ordenes de otros como esclavos sin tener elección alguna, por eso es importante reconocer el valor que tienen los indignados, no solo por expresar su opinión, si no también por salir de la opresión de los más poderosos, es más digno perder trabajos luchando por el cambio que tener un puesto bien remunerado a costa de las injusticias sociales que rigen nuestro mundo.
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